
En 2016, Ines (portuguesa) y Chris (gallego) despedimos Madrid, donde llevábamos más de una década viviendo, y (marcándonos un «de Madrid al cielo» en toda regla, en este caso, en avión) empezamos un viaje con un billete de solo ida, sin un plan demasiado definido (muy «random») en Timor Oriental.
Desde entonces, hemos ido recorriendo el mundo poco a poco y despacito: pasamos un año viajando por varios países de Asia, ocho meses por parte de Latinoamérica, medio año desvelando algunos estados de México y varias temporadas explorando con calma paraísos cercanos a «casa» que nos han marcado especialmente y que nos han hecho parar más de lo previsto. Entre ellos, Azores, Madeira o Canarias… sí, lo admitimos, tenemos debilidad por la vida isleña.
Viajamos con mochilas y portátiles, que son los que nos permiten trabajar en remoto mientras seguimos descubriendo lugares nuevos. Chris se dedica al SEO e Ines al mundo del contenido y entre los dos vamos uniendo los viajes y el trabajo.
Randomtrip empezó como un espacio donde compartir nuestras experiencias, consejos y aprendizajes, y con el tiempo se ha convertido en un proyecto profesional. Hoy creamos guías de viaje muy completas, pensadas para quienes prefieren organizar sus viajes por libre y tener toda la información clara y en un solo lugar. Todo lo que compartimos está basado en nuestra propia experiencia viajando a cada destino, en lo que vivimos en primera persona.
Nos gusta conocer gente, descubrir culturas y observar animales en libertad, en su hábitat y de forma respetuosa. Y aunque nos cuesta elegir destinos favoritos, hay algunos que se nos han quedado especialmente grabados a los que siempre volvemos mentalmente (y, cuando es posible, físicamente), como las Islas Galápagos, Sri Lanka, Colombia, las Azores o la portuguesa Costa Vicentina.
Si quieres conocernos un poco mejor y cómo nació Randomtrip, sigue leyendo…
¿Quién es Ines?

Ines es portuguesa, aunque lleva tantos años viviendo en España que se considera más ibérica que el jamón. Quienes la escuchan hablar castellano por primera vez suelen pensar que es catalana (la palatal no falla), aunque en realidad nunca ha vivido en Cataluña. Todo empezó en Setúbal, donde nació y donde nació también su amor por el mar (y sus habitantes) y por los viajes; siguió en Lisboa, donde fue encontrando su propio camino y su gente; y pasó por Madrid, donde vivió más de una década y donde siempre vuelve para abrazar a su familia elegida. De ahí, a esta vida Randomtripper en movimiento.
Chris dice que es el alma creativa de Randomtrip, y lo cierto es que es quien escribe la mayor parte de lo que lees por aquí. Le gusta la gente —y la gente por el mundo—, y tiene una facilidad especial para empezar conversaciones en cualquier sitio. Incluso debajo del agua, o eso dicen quienes han buceado con ella desde que descubrió el mundo marino en botella allá por 2016, el año que lo cambió todo.
A quienes la conocen no les sorprende verla rimar sin venir a cuento, cantar en cualquier momento o inventarse palabras. También es fácil reconocerla por los collares que siempre lleva: en cada viaje intenta traer uno hecho a mano, pequeño, bonito y con historia. Los va guardando como recuerdos en su colección de “Collares del Mundo”. Y a veces, en lugares remotos, también reparte fotos hechas con su cámara instantánea, una pequeña costumbre que empezó en 2017 y a la que llama FotoRegalos.
Le gusta cuestionarse (aunque a veces debatiendo no lo parezca) y desconfía de quienes creen en las verdades absolutas. Estudió Psicología Social y más tarde un máster de Políticas en Feminismos, cuando el término aún generaba más dudas que conversaciones. Desde entonces intenta mirar el mundo —y a sí misma— con una perspectiva crítica, revisando poco a poco sus propios privilegios y contradicciones. Dice que cuando tenga tiempo se quiere sacar Biología Marina a distancia porque la verdad es que lo de las ballenas ya no es amor, no es amor, es una obsesión.
Cuando viaja, siempre hay algo que se repite: aprender palabras nuevas, escuchar historias locales y, sobre todo, dar espacio a relatos de mujeres que va encontrando por el camino. Parte de esas historias han terminado también en sus artículos en la sección de viajes de Diario Público.
¿Quién es Chris?

Chris es gallego, de las Rías Baixas, donde nació el amor por el mar (y sus habitantes) que comparte con Ines. Después de formarse en Salamanca como Ingeniero Informático y vivir varios años en Madrid (donde, por cierto, se conocieron), lleva ya más de una década viviendo de forma Randomtripper, con la libertad que tanto valora. Dice que también se apunta a lo de hacer la carrera de Biología Marina a distancia, así de fan por los animales marinos y el turismo sostenible está (cada día más).
Ines dice que es el alma organizativa de Randomtrip y es que es en gran parte gracias a él que no todo no se queda en ideas sueltas y acaba teniendo su sitio, su estructura y su ritmo para que todo encaje y que las guías sean útiles, claras y fáciles de encontrar.
Además de contribuir a la creación y desarrollo de la web y de las guías, también trabaja como consultor SEO.
Le encanta la fotografía, así que el 99% de las imágenes que ves en Randomtrip salen de su cámara (el restante 1% del móvil de Ines). De hecho, como suele ser él quien está detrás de las fotos, no aparece tanto en ellas, aunque sí está casi siempre detrás de lo que se ve, buscando el disparo perfecto o ajustando el encuadre. A veces se le pasa el tiempo revisando fotos, otras planeando rutas, pero siempre movido por la curiosidad de descubrir qué hay un poquito más allá de la siguiente ruta.
Desde 2016, su vida va bastante de eso: combinar viajes, trabajo en remoto y la construcción de Randomtrip, junto con Ines, como un proyecto que empezó por gusto y se ha ido convirtiendo en una forma de vida.
¿Cómo nació Randomtrip?
Randomtrip surgió de nuestra curiosidad y ganas de conocer el mundo, y de nuestra forma de viajar dejando siempre espacio para la improvisación, sin renunciar a tener un plan de base. Aparte de intentar viajar de forma responsable y sostenible, priorizamos el viajar lentamente, dejando espacio para que el improviso gane a la planificación excesiva y el tardar un par de horas más perdiéndonos en los detalles o en una conversación gane a simplemente cumplir con todo lo «qué ver» idealizado en un cuaderno.
Nuestra forma de viajar ha ido cambiando a lo largo de más de una década ya que llevamos con el proyecto. Es cierto que cuando viajamos a un destino procuramos crear las guías más completas que puedan ayudar a cualquier persona a organizar su viaje pero, a la vez, también somos conscientes de que lo más interesante (y casi siempre lo que perdura en la memoria) es lo que nace en los márgenes de dicho cuaderno…
Nos gusta lo inesperado: cambiar de ruta, descubrir sitios que no estaban en la lista a priori, dejar que el viaje se adapte a la realidad del día. Nos gusta el “Random”. Y de ahí, también viene el nombre del blog. En los primeros tiempos, hacíamos escapadas y viajes cortos muy al azar, pero siempre dentro de unos límites claros: poníamos un presupuesto máximo para un vuelo desde Madrid (donde vivíamos), veíamos todos los destinos que salían para esas fechas dentro de ese rango y los numerábamos del 1 al 6, como las caras de un dado. Lanzábamos el dado y comprábamos el billete para el destino que tocara.
Una vez en el lugar, seguía la lógica del juego: en islas, al salir del aeropuerto elegíamos norte o sur (pares, norte; impares, sur) y así con todo lo que se nos ponía en duda: playa o museo, este restaurante u otro… era el dado quien decidía. Siempre llevamos nuestro Dadondevamos (así se llama el dado rojo) en la mochila y nuestra guía pasa a ser el azar. O mejor dicho, la suerte.
Así nació Randomtrip, un nombre que no solo refleja nuestro gusto por dejar espacio al improviso, sino también la idea divertida y muy práctica con la que empezamos a viajar y a tomar decisiones tirando el dado dentro de unos límites claros. No nos forzamos a hacer lo que Dadondevamos nos dice pero te podemos garantizar que seguramente nos ha ahorrado unas cuantas discusiones cuando no nos poníamos de acuerdo sobre dónde ir. Si te animas, pruébalo tú también: abre el mapa, fija un presupuesto o rango de fechas, numera los destinos posibles y lanza el dado. El siguiente viaje ya no tendrás que planearlo del todo, solo vivirlo.

¿Nos acompañas en este viaje, Randomtripper?
