Itinerario de 3 días en Chicago: qué ver, dónde comer, qué hacer

Itinerario de 3 días en Chicago: qué ver, dónde comer, qué hacer
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¡Hola fanses de RandomTrip! Sí, somos Ana y Javi (de nuevo). Esta vez sin Yoko y esta vez para contaros un viaje muy especial a una ciudad increíble: Chicago.

Hace un año y medio hicimos una ruta por Estados Unidos. Pasamos por Nueva York, Philadelphia, Lancaster, Washington y, como última parada, elegimos Chicago. Los vuelos desde Washington con Delta eran muy baratos (unos 30€ ida y vuelta) y cogimos la vuelta a España desde Chicago (con escala en Atlanta).

Taxis en una calle de Chicago y el río que cruza la ciudad (en este punto, justo por delante de la Torre Trump)

Taxis en una calle de Chicago

Taxis en una calle de Chicago y el río que cruza la ciudad (en este punto, justo por delante de la Torre Trump)

El río que cruza la ciudad (en este punto, justo por delante de la Torre Trump)

Vista del Millenium Park y los rascacielos que lo rodean

Vista del Millenium Park y los rascacielos que lo rodean

Pasamos 4 noches y 3 días en esta ciudad que nos enamoró. En el resto de etapas habíamos estado en apartamentos de AirBnB y en un Bed and Breakfast (en Lancaster) y para terminar el viaje nos apetecía un buen hotel y nos decidimos por el Hotel Lincoln, frente a Lincoln Park. Un hotel muy cuco, con unas vistas increíbles desde la terraza (donde se puede cenar o tomar una copa) e incluso desde las habitaciones (¡pedid habitación con vistas!). Está muy bien comunicado en autobús con el centro (The Loop) y es muy cómodo.

Para el transporte en la ciudad nos compramos una tarjeta Ventra de 3 días (por 20 dólares), con la cual pudimos coger todos los metros y autobuses que necesitamos (se agradece para moverse por la ciudad cuando el tiempo no acompaña).

Tuvimos un poco de mala suerte con el tiempo (sí, sí, como en Tokio), en este caso además de la lluvia, fue el frío a pesar de que ya estábamos en primavera. Pero aún así, es una ciudad que nos dejó muy buen sabor de boca, casi de lo que más nos gustó en el viaje. Os detallamos lo que hicimos por día.

El primer día no lo contamos como tal en el itinerario ya que llegamos por la noche desde Washington. Nos dio tiempo solamente a hacer el check-in y cenar algo en la terraza del hotel, disfrutando de sus vistas, para reponer fuerzas para los últimos 3 días del viaje.

Día 1: The Loop, Millenium Park y Club de Jazz

Nos levantamos con un cielo encapotado y bastante lluvia. Paraguas en mano decidimos movernos en autobús por la ciudad y hacer planes en interiores.

Primero desayunamos en un sitio muy cerca del hotel, Ellis Pancakes que por lo que parece ha cerrado. No lo destacaríamos si no fuera porque Ana se pidió unas tortitas con nutella y aparecieron 7 pisos de tortitas (sin exagerar). No hemos visto cosa igual en mucho tiempo.

Empezamos el día refugiados en el Museo de Arte Contemporáneo, muy recomendable por sus interesantes exposiciones temporales y, además, por su preciosa tienda de souvenirs. Nosotros compramos unos cuantos regalitos muy originales que se vinieron a España (entre ellos un dado rojo redondo, obviamente, el regalo perfecto para nuestros RandomTrip que por aquel entonces empezaban sus andanzas).

Después decidimos ir andando hasta el Chicago Cultural Center en el que pudimos encontrar una exposición muy interesante también. Y aprovechamos un ratito en el que escampó para visitar el Millenium Park con sus famosas instalaciones (que no necesitan casi explicación ni presentación).

Después de comer nos dimos una vuelta hasta la Harold Washington Library.

A media tarde hicimos parada técnica en el hotel para descansar un poco y cambiarnos de ropa. Por la noche aprovechamos que también dejó de llover y buscamos un sitio para escuchar jazz en directo en el mismo barrio del hotel. El sitio se llama Blues (lo encontramos en la guía) y fue una de las mejores experiencias, tocaba una banda muy divertida y cayeron unas cuantas IPAs :)

Vistas desde el Museo de Arte Contemporáneo y el Centro Cultural.

Vistas desde el Museo de Arte Contemporáneo y el Centro Cultural.

Vistas desde el Museo de Arte Contemporáneo y el Centro Cultural.

Millenium Park y su famosa escultura conocida como “The Bean”

Banda tocando en directo en BLUES bar

Banda tocando en directo en BLUES bar

Día 2: Westloop, 360º Chicago, Zoo de Lincoln Park y Teatro Steppenwolf

Empezamos bien el día, cogiendo fuerzas, con un delicioso desayuno compuesto de huevos benedicte en Nookies (los huevos benedicte en este restaurante en particular están preparados con un filete de lomo adobado, lo que ellos llaman Canadian Bacon, así, ligerito).

En Nueva York habíamos vivido una experiencia de teatro inmersivo muy interesante con la obra Then She Fell. Para Chicago nos habían hablado muy bien de la compañía del Teatro Steppenwholf y allá que nos fuimos a primera hora, dispuestos a comprar dos entradas para la función de esa misma noche. Fue una mañana un tanto accidentada ya que en la guía decía que salían a la venta 20 entradas a 20 dolares todos los días a las 11 de la mañana. Hasta aquí bien e información correcta. Fuimos andando ya que se tardaba unos 20 minutos (a tramos corriendo un poco con la lengua fuera, ya que íbamos un pelín apurados de tiempo) y, para nuestra sorpresa, cuando llegamos a la taquilla (a las 11.01), la persona detrás del cristal de la misma nos comenta que estas entradas solo se pueden comprar por teléfono. ¿Y qué tuvimos que hacer? Claro, ¡llamar por teléfono! ¡Desde la misma taquilla a la chica que nos atendía detrás del cristal! ¡Con nuestro móvil español!

Después de este momento surrealista conseguimos nuestras entradas y pusimos rumbo la zona West Loop, un “meatpacking district” como el de Nueva York. En realidad nos perdimos un poco y nos equivocamos de tren, pero conseguimos llegar a esta zona modernilla, hipster, llena de galerías de arte (algunas de ellas con gatos rondando tranquilamente) que antiguamente era el barrio donde se concentraba la industria cárnica. Esto ha dado lugar a espacio industriales diáfanos que han sido tomados por artistas y galeristas como ha ocurrido en otros lugares (Nueva York, Copenhague, Madrid). Comimos por la zona en el restaurante Grange Hall una hamburguesa bastante rica.

Ya con la barriga llena (muy llena), nos desplazamos hacia la zona de Gold Coast para disfrutar de las vistas desde el edificio 360º Chicago. Y aquí una gran recomendación de la guía: hay un restaurante – lounge en la planta 96 en la cual puedes tomarte una cerveza con las mismas vistas que obtienes pagando la entrada al mirador, pero con una bebida y un asiento :)

Por la tarde, visitamos el Zoo de Lincoln Park. No es un tipo de atracción que solamos visitar pero está enfrente del hotel y es gratuito. Tiene más de 200 especies, 40 de ellas en peligro de extinción aunque aquel día la mayoría de los animales no estaban a la vista porque estaban resguardados del frío y la lluvia. Para acabar el día nos fuimos al teatro a disfrutar de la función.

Una galería de arte en pleno Meatpacking district, con su gatito

Una galería de arte en pleno Meatpacking district, con su gatito

Vistas desde el restaurante del edificio 360º Chicago y el lago Michigan. IPA en mano, claro.

Vistas desde el restaurante del edificio 360º Chicago y el lago Michigan. IPA en mano, claro.

Vistas desde el restaurante del edificio 360º Chicago y el lago Michigan. IPA en mano, claro.

Vistas desde el restaurante del edificio 360º Chicago y el lago Michigan. IPA en mano, claro.

Día 3: Navy Pier, Torre Willis y despedida desde la terraza del hotel

El tercer día (que seguía haciendo frío como si lo fueran a prohibir pero ya no llovía), nos lo tomamos con más tranquilidad. Desayunamos en el mismo sitio (queríamos despedirnos de esos huevos benedicte con filete de lomo) y nos dimos una vuelta por las calles del barrio (Old Town). De allí cogimos el autobús y fuimos al Navy Pier, aprovechando la tregua de la lluvia. Como podéis ver en las fotos, está desierto, claro. Después fuimos a uno de los platos fuertes de la ciudad: subir a la Torre Willis. Desde el piso 103 del rascacielos más alto de Chicago y su suelo de cristal puedes ver las espectaculares vistas de la ciudad. No apto para aquellos que sufran vértigo. Para despedirnos casi de la gastronomía americana decidimos probar uno de los platos típicos de Chicago, una pizza en Giordanos. Llamarlo pizza igual ofende a los italianos. Ellos lo llaman famous stuffed deep dish pizza – Italian born, Chicago raised. Sea como sea, merece la pena probarla: es una masa de pizza con un montón de cosas dentro. Sobra decir que esa noche no cenamos. Y en nuestra última noche en Estados Unidos decidimos despedirnos tomándonos un par de copas en la terraza del hotel. Vistas espectaculares para decir adiós a una ruta de dos semanas por el país.

El Navy Pier prácticamente desiertoEl Navy Pier prácticamente desierto

El increíble suelo de cristal de la Torre Willis

El increíble suelo de cristal de la Torre Willis

Mapa con todos los sitios visitados, por días


Bonus track: nosotros no fuimos al Art Institute of Chicago porque veníamos hartos de museos en Nueva York y Washington pero parece que merece la pena pagar la entrada, ya que es el segundo museo de arte más grande de Estados Unidos. ¡Para otra ocasión!

Banda sonora:Chicago de Sufjan Stevens (en bucle) :)

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